jueves, 18 de mayo de 2017

YTERNITY

I.
Durante la noche del 28, la señora Mónica y el señor Algamarza brindaron con blancas tazas de porcelana llenas de jote, como depedida, pero mientras hablaban y hablaban en su inagotable dolor al separarse, una lágrima comenzó a rodar por la mejilla de Algamarza, debido a la pena, al sufrimiento, la tristeza y la melancolía que lo transportaban mentalmente a una playa de su juventud.
¿Cuánto tendría? ¿15, 17? Su mente no era capaz de acceder a todo el recuerdo, pero sí recordaba muy bien la luz.

II.
La primera vez que morí no entendí lo que ocurría, pero la segunda y la tercera vez empecé a notar un líquido. Alguien echaba sobre mí, que encogía mis ojos, un líquido que sonaba muy fuerte, atronadoramente, tan fuerte que me asustaba hasta el fondo de mi ser, sin lugar que no se espeluznara.
Yo soy una araña.
Yo soy una araña y era spray lo que me roseaban.
Cuando yo por mi tela caminaba
escuchaba un ruido,
me asustaba,
me dormía,
me moría
y entonces
resucitaba.

III.
En mil novecientos siete,cuando los niños llegan y rodean la escuela y emplazan las mochilas y dicen que no van a entrar. El director del colegio les dijo que se fueran, que iban a expulsar al que no se fuera. Les dijeron que no era culpa de ellos, pero debían irse. Pero los jóvenes sabían que el enemigo era común.

IV.
Dale fuego al infierno,
pierde el tiempo en destino,
enfrenta el camino
de todo elemento
sin andar
por atrás
de las calles
que zucumben
a las vallas
con arañas.

Entonces resulta que todos éramos felices en esa época, pero no lo entendíamos. Todos éramos siempre todo, cada animal que comíamos, cada insecto que matábamos, cada perro que acariciábamos. Cada que vez que resucitábamos, aparecíamos convertidos en alguna de las personas que habíamos conocido en la otra vida, esa anterior que quedaba para siempre escondida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario