sábado, 25 de julio de 2015

La vida triste que tenemos


De una u otra manera
ella debe aparecer.
Con una estatura u otra,
con el pelo desordenado
de una
u otra manera.
Yo sé
que ella
va a aparecer
junto al anhelo continuo
de una calma antigua y superficial
como si de un lago se tratase.
Ella aparecerá y abarcará el mundo
con la ira y la furia
que el pasado desconoce.

Existe ese tipo de cosas
que no quiero que me hagan.
Lamentablemente me pongo triste
y me desconecto
de todo el mundo
para salvarme.
La soledad se escabulle entre mis sábanas
y grita:
¡Oh, espanto
quejumbroso!
¡Oh, éxtasis
de la nada!
¡Vuelve a aquel lugar donde reíste
la última vez
en que te creíste la historia
de ser feliz!

Dejen de hablarme
dejen de gritarme
y mirar mi tristeza andante,
mi sombra amarga,
mi andar
decaído.

Yo no tengo la culpa.
Soy la simple bestia
que dominará el mundo.

No necesito iluminarme
en su cabello.

jueves, 23 de julio de 2015

Still Human


Debo confesar que hoy
tuve un momento perfecto
donde la paz pareció aparecer
y cubrir la calle
y la vereda
a través de la cual
yo caminaba.

Debo confesar que la música ayudó
y también
que un cigarro funcionó de catalizador
así como tu recuerdo
que decidió partir
hasta un lugar que se encontraba
en mitad de la noche
cuando conversé
con uno de mis mejores amigos.

Y es que quizás pueda
echarle la culpa a la cerveza
o a la perfección de nuestra conversación
allí en medio de la niebla
y el frío.
Tal vez
la comunión fue precisa
y exacto el tiempo
para que vos aparecieras
directamente
de La Nada.

Un recuerdo de hace ya
nueve años
parpadeó
más
que las mismas estrellas
y me volvió vulnerable,
tal como lo es tu imagen
en mi mente.

Bueno
a la larga
el destino manda.

Quizás
qué huevada
vamos a terminar haciendo.

Es borrosa la tiniebla
cuando no se sabe dónde ir,
ni qué es
aquello que conforma
la tiniebla.