viernes, 20 de marzo de 2015

En el Filo



Ante la infección de
Enrique Lihn


En el filo de la
traición dormida
apagado ante la producción
de una queja enorme
y absolutamente libre de
todo eso que me enseñaron estaba
mal
vuelvo a entretenerme
otra vez

Ya no valdrán la pena
aquellas mixturas
en el color de
tu piel
ni esa imagen que
se repite
una y otra vez
una y otra vez que se
gasta
cuando desde la vereda observo
un bus cruzando la calle
principal
Quizá esa mujer en la ventana sea
yo mismo
volviendo a casa después
de un día agitado

En el filo del
inmenso dolor que se oscurece
empiezo a ver desaparecer la realidad
Una mujer se mueve
Un niño se queja por los
garabatos
que vuelve a
escuchar
saliendo de los labios del hombre que quizás
no sea nunca

Y es entonces cuando
del
realismo
que se perpetua en la quijada del hombre que grita
y que se
expande
en los ojos de un hombre
que es
realmente bueno
empieza a desembocar una
traición al mundo
porque el mundo es mundo
y el hombre que se apasiona
deja de ser el mundo
porque él mismo
se convierte en
el mundo