jueves, 19 de febrero de 2015

BH

A la larga nada es tan importante.
Ni tu búsqueda
ni mi fuerza
para seguir adelante.
A la larga no es importante
ni tu nombre
ni mis ganas
ni las cagadas que me mande
o los dolores que sufra.
A la larga
lo voy a olvidar todo.
Nada vale tanto la pena.
Porque incluso
en la noche más hermosa
bajo la Luna y estrellada
voy a olvidar cómo me sentía
y no voy a recordar tu aroma
ni el contorno de tu silueta.

Bajo la tragedia
bajo la vida
bajo la lucha constante
de una persona por vivir
está la incansable esperanza
de vernos
al otro lado de la reja.

A la larga nada es tan importante.
Ni tu belleza
ni tu forma de caminar
ni el ruido que provocas en mi mente
cuando veo que te acercas.

A la larga
solamente importan mis amigos
y las ganas que tengo de andar en bicicleta con ellos.
Y a la larga mi risa se queda en tu olvido
porque ni siquiera yo lograré retenerla
aquí en la lejanía.
Tan impactante puede ser el espectáculo de conocernos
que no voy a fingir a la hora de enfrentarnos.
A la larga nada es tan importante.
Ni la familia
ni las aventuras.

Parece que nos volvemos algo irreconocibles.
Parece que era verdad
que el pasado
no podrá reconocernos
nunca más.

Y puedo poner mil veces el mismo disco
con los mismos catorce tracks.