viernes, 24 de enero de 2014

James Dean, I.

De qué sirve hacerse el Gigante,
parecerse al más grande y creerse el más grande.
Por dentro estoy solo y por fuera se nota.

( escuchando una leve música que me deprime )

De qué parto antes de la carrera,
de qué forma me ven.

A la larga pienso en que no importa lo que otro piense
ni lo que yo mismo crea
a la hora en que las sombras me hacen esperar fantasmas
cuando me quedo solo en casa.
Sin pensarlo
me veo sentado en el sillón oyendo gritos afinados
pensando en el pasado,
con la ansiedad de lo que no me atrevo a hacer.

De qué sirve querer ser un Gigante,
apuesto, con mirada directa a la verdad,
si por dentro la soledad te está marchitando como a un viejo
y tú no eres viejo.

Y a la hora de mis manos temblorosas
miro las estrellas a través de mi ventana.
Quizá hay alguien arriba ( quizá hay algo ).
Quizá espero cosas en vano.

Gritas como monstruo,
vistes como maestro
y no te crees lo que hablas,
aunque lo haces reflejar en tu día a día.

Y a la hora de preguntar de qué sirve ser Gigante,
cuando miras películas y te reconoces en todas
siempre triste
siempre tú.

martes, 21 de enero de 2014

AQUÍ

Este último tiempo he intentado mantenerme aparte,
pero eres tan nítida
y ojalá fuera inmaterial
como los recuerdos
como las heridas
como la casa en donde vivo.

Inmaterial como lo que creo que soy.

¿Qué es la realidad?
La realidad son solo accidentes
por eso creo más en la ficción,
en lo que invento
en un futuro donde imagino estamos juntos.

Este último tiempo he intentado mantenerme aparte
a causa de los dolores que me provoca tu ausencia
( tu noche )
soy débil y aprendí a llorar porque me criaron puras mujeres.
Soy débil y no me interesa,
digo groserías en mitad de la noche
dentro de una casa,
estando solo,
hablando solo.

He pensado en vos todos los días
sin falta alguna,
parezco un enfermo.

Tiro un par de líneas
y me lanzo al agua un día que hace frío.

A la mierda.