domingo, 15 de diciembre de 2013

Pienso que en los tiempos

Pienso que en los tiempos de paz
pierdo los minutos.
Miro las estrellas más de lo que debiera permitirme.
Es como cuando las reglas las pones
sabiendo que no podrás cumplir,
sin enojarte,
sin que haya problemas.


Se desprende,
se pretende y se permite.

lunes, 12 de agosto de 2013

Pasto en vida

¿Será verdad que hay momentos
que a veces hay lugares
donde te encuentras con el tipo más genial del mundo
que pasan su vida en alguna bomba de bencina?
Yo creo que ellos son su gran obra de arte;
y frente a los gigantes,
noto que improviso
con la cara contra el viento,
de frente a ellos.

A mitad de la noche
los perros ladran a las estrellas
y parece que nadie los oye.

Yo estoy en la ventana.

¿Será verdad
que hay
siquiera
momentos?

viernes, 26 de julio de 2013

Airielbacq

# 5

La ciudad se abría cada cierto tiempo
y eso significaba que la gente empezaba a andar más lento.
En algún lugar yo dormía.

Ciertamente
alguna noches oigo ciertos pasos
que se acercan pisando el agua, roncando a mitad de las estrellas.
Para cuando yo abrí los ojos,
la gente parecía haber entendido los mensajes.
En algún lugar una persona aprendía a sonreír.

Dibujé en mitad del desierto
con una vara
sombras que parecían personas.
A mitad de la noche
una luz cegadora
me hizo recibir un disparo
y caí.
En algún lugar tú disparaste.

De seguro
la ciudad se abría cada cierto tiempo
y esto significaba alguna cosa: la gente se detiene, yo abro los ojos, una nube se rompe.
De seguro
yo voy a estar algún día junto a las personas que conozco.
¿Me perdí cuando otros volaban?
¿Suspiré, acaso, cuando nadie daba monedas al pavimento?
Nadie había vuelto a enojarse con el viento.
En algún lugar
una ciudad se abría cada cierto tiempo.

jueves, 25 de julio de 2013

Qeiro

# 4

Entre tanta velocidad
quisiera solamente decir que tengo entre mis manos un pedazo de sangre partido
y que mis rodillas
se están pelando mientras avanzo en el cemento.
Entre tanta velocidad creo
que parece que nada ha servido: llevo en la misma posición mucho tiempo
y mis padres no escuchan los quejidos.

( en una pared se escucha el zumbido de un ave )

Un cartero que dibuja a personas muertas
en las murallas de una cancha.

miércoles, 24 de julio de 2013

Rata

#3

El pedazo más pequeño del mundo gritó en mitad de la lluvia:
¿Soy hombre o mujer?
¿Valemos la pena como personas?
¿Valemos la vida como seres humanos?

Alguien vio caminar con los pies arrastrados
a alguien que no se quería
ver como alguien por quien tener pena.
Una marca rayada se volcó sobre el barro.

Los vestidos ajados
y socios, manchados,
fueron blancos a mitad de la noche.
¡Pero no hay nada más!

El pedazo más pequeño del mundo se creyó incompleto
y supo tanto,
fue la criatura más insegura
jamás conocida.

De cuatro en cuatro
se buscan las calles
para no perder
la mirada de quien sufre
cuando nadie está conforme.

Diestraixza

#2

Una niña que cayó del cielo gritaba con los brazos abiertos
curiosamente
sus lágrimas quedaron suspendidas en el aire.

Ahora truena y yo estoy de pie junto a las calles.
soy la hija que se perdió cuando no quisieron dirigirle la mirada.

Y ahora se preguntan en qué momento cambié.

Tuvieron los relojes andando tantos años
y ahora gritan de pena
de manos en el pecho, abiertas.

Una niña cayó del cielo sabiendo mucho
y no es una de esas criaturas con alas que te piden no asustarte.
Una niña cayó del cielo
creyendo que valía la pena
y se equivocó.

Ahora me creo la única persona
con derecho a andar por las calles.

martes, 23 de julio de 2013

Ibrahook

#1

Soy el hijo más terrible,
el track mal hecho, con pifias cuanto rueda.
Taka taka taka taka.

Ibrahook cayó del cielo el día que cambió el tiempo
sin restricción en la mirada
abriendo los ojos sin el cambio de sonrisas.
Abro las palmas,
mando.

Ibrahook me llamaron cuando nadie más llovía.
Mi grito se escuchó más que los lobos.

viernes, 14 de junio de 2013

VIERNES DE NOCHE 14062013

Se desprende
se pretende y se permite
arrasar con nada.
El fuego es como el hombre que sin oxígeno no es nada.

La palabra
fue espada.

viernes, 7 de junio de 2013

CARACTERÍSTICA

Recuerdo una imagen: la posibilidad de los libros.
Sentado en unas escaleras de cemento
al frío de la mañana mirando a todos caminando
como si la sociedad estuviera mandando,
una ley
abstracta
de la posibilidad de lectura.

El viento, frío, moviendo el pelo de la Tierra.

A las 11:52 nos vemos
y hablamos de cualquier cosa mientras muevo los ojos
(una niña, un perro, una hoja de un árbol, la posibilidad de los libros)
para encontrarme con alguien más,
desaparecido en alguna parte,
una posibilidad de lectura que cambio.

Recuerdo una imagen
donde vos no estabas
y yo miraba al cielo, al mar.

miércoles, 5 de junio de 2013

CAMINO

El tiempo pasa,
y si eso fuera una novedad no habría para qué escribirlo.

Hay viento en la cara
cansancio en las piernas sentadas.
No
entiendo
para qué,
si al final nos acostamos igual
dormimos igual,
quejándonos, dando vueltas en la cama,
pensando en lo que pudo pasar,
teniendo miedo y a veces llorando.

No
entiendo
para qué.

El otro día vi a un niño que pensaba mucho
y hablaba y vestía unos jeans perfectamente blue.

Los audífonos tapan el sonido con sonido,
tapan a la gente y el sol sigue pegando en los ojos
(de no ser por eso sería como desaparecer).

No
entiendo
muy bien las cosas, así son las cosas.
El tiempo pasa
y qué importa,
si es lo habitual.

¿Quién era ese tipo?

miércoles, 24 de abril de 2013

MIÉRCOLES, 12:14

Hay que pulir tanto como sea:
posible.
Hay que pulir tanto como sea:
necesario;
visto como algo;
necesidad de mejorarlo;
hacerlo tanto.

Hay que hacer posible la extensión de las alas.

En el centro del río
sembrado un árbol hace años,
se mece producto del viento de la ribera
donde me paré a observar una tarde
en la que derramé las ganas.
Mi cabello se extendió hacia mis espaldas.

Hay que poner el esfuerzo donde se note que es: necesario.
Hay que poner el esfuerzo donde se note que es: posible,
antes de la muerte;
con las gotas en la frente;
con las ganas en los dedos.

¿Sabes?
He pensado varias veces en las cosas que no hice.

Y el tiempo corre.

viernes, 19 de abril de 2013

NOCHE 20 DEL 04

La disputa política del Yo.
Tirar la cuerda para un lado: izquierdo.
Tirar la cuerda recta hacia otro: tirarla derecha.

He defendido a demasiada gente que no vale la pena
y que no sabe que existo.

Hablar con amigos sobre política te mancha tanto, mirar las nubes y seguir prácticamente gritando para que sepan que estás en lo correcto,
que es correcto lanzar palabras al aire que no van a servir de mucho.
Hablar con gente que te das cuenta
que no conoces,
que vende lo que piensa,
que no sabe lo que habla.

jueves, 14 de marzo de 2013

Sentimientos de joven


En una sirena
a lo lejos
suena la noche.
Junto a los ladridos
se oyen
los gritos de un niño.

La soledad de una pieza que contiene a una persona.
Él está recostado en el suelo, recordando.
Viéndose en una plaza
corriendo en el pasto,
riendo con su padre,
mirándolo celeste.
El está recostado, recordando.

viernes, 15 de febrero de 2013

PARA LOS HIJOS

He visto tantas veces a ese hijo de puta.
Los hijos de perra de la televisión esperan que me pase horas sentado en un sillón, con las luces apagadas, mirando con la mirada fija en la pantalla, el millón de palabras que escupen sobre un escritorio. Siento tanto cuando veo el viento arriba de un par de casas y esto sentado atrás de una ventana mirando como si todo fuera un desierto y yo estuviese despeinado.

He notado tantos minutos en que se me mira como a un perro.
Like some perro.

Los pelos de mis brazos se retuercen al escuchar sonar las campanas que cuelgan afuera de la puerta de entrada. Está todo tan jodido mientras busco comida en el refrigerador, mientras abro las puertas para sacar los platos y el pan que quiero comer: una paila con huevos revueltos. Entre lo perdido de lo que es existir se vuelcan a mirar nuestras espaldas los que han perdido algo ahí en mitad del juego.

Antes ya he pedido otras oportunidades, pero al final siempre las palabras sobran y todo termina siendo una pérdida sin vuelta atrás. Siempre hay algo que termina por nunca volver.

LIBERTAD

Ya ni estas y siento cómo mis hombros se van cayendo.
He pensado que lo que no está pesa más
y vos sigues ahí, mirando desde un lugar escondido al final de mi memoria;
en tu lugar.
Donde debes estar.

Dos sillas y el par de personas que nos separó
[Tus labios, sí, tus labios],
el humo del cigarro en el patio techado y el viento sopla con un poco de lluvia,
mi sonrisa y el vaso con ron que se vuelve yo,
y un par de miradas que vuelan por entre las ampolletas.

Estoy contando la historia que todavía se mantiene en la mirada,
de la que se oyen todavía las palabras,
una donde se sienten el calor y el frío y el viento en la cara.

[Desearía volver a reírme en la plaza mientras invento historias con mis amigos a loas doce años]

A veces noto que volví a ser el mismo de antes,
que quizás no cambie.

Veo por la ventana que sigue igual de empañada
y hablo de las mismas cosas, siempre.

La reina.

Ya se nos arrancó esa parte donde el destino decía que íbamos a estar juntos,
se vertió entonces un color amargo y un sabor brillando en la mesa,
con los brazos en el pecho,
con las manos en la cara,
masticando este momento en que lo nuestro pide una oportunidad.
Las palabras sobran,
el viento sopla muy fuerte desde el fondo del acantilado
allí donde se ve el mar.

Que pase el tiempo,
otros han dicho que es bueno.

Lo infinito se perdió.

La libertad sigue dando vueltas en alguna parte.

Se ve al príncipe que vivió tirando su esperanza con la mirada perdida en el cielo
uno que busca maneras de hacer que pasen las horas en que no encuentra solución.
Se ve que es contento
y cuando cruza los dedos se vulnera su corona, su capa,
su mirada de hombre con sangre en las venas, corriendo.

Se nota que ambos estuvieron felices
aunque ella esté muerta y él lo olvide,
perdiéndose en la locura, sintiendo que no existió antes,
que buscó las almas,
que estuvo mirando la vuelta atrás y el eco le daba zancadas en las escaleras del cerro.

Olvidó con el gorro puesto.

¡Cuántas veces no me he preguntado!
¿Seré aquel camino,
aquella huella perdida en las zuelas de mis zapatillas?
Y responde el eco,
otra vez el eco,
el eco,
otra vez,
otra vez el eco
y mis nervios se acentúan y mis labios se resecan y me muerdo
sin querer los brazos las uñas los labios las memorias.

Ahí entre un par de relojes,
de tiempos que se pierden en las alfombras de ese tipo de barba que no busca más que lo que se perdió entre sus piernas rodando por las patas de las sillas, desplegándose como una madeja de lana que resbaló hace tanto tiempo, terminando como algo perdido entre lo perdido de años antes.

Y ahora tendrás esa que te dije ibas a olvidar:
las veces cuando yo pedía continuar.

Hojas
cayendo
río abajo
por entre los
pastos verdes
que se fueron yendo
y pudriendo a medida que
nosotros corríamos como pendejos.

Y ahora como un niño parado en la calle
me miro a la cara, me muestro los dientes
me siento en el pasto y miro a la gente
pasar con sus bolsas tan diferentes.
Uno de otro se safó y se miró
a los ojos, con mirada te tonto
como si las cosas terminaron
como si ya nunca existieron
fue una decisión de ellos.
Ahora miran otra vez al presente
algo inexistente para quien sabe,
para quien entiende y pretende guardar
eso que otros van a olvidar.

Un par de horas pasé escribiendo un jardín completo,
terminando cada tallo, cada pétalo,
completando cada flor con nada más que palabras perdidas en una hoja en blanco:
imaginar que haces magia y que alguien más te está mirando las muñecas.

Ahora pasan las horas y no encuentro solución.

Siempre hay que querer que la canción sea mejor.