sábado, 10 de marzo de 2012

SUBURBIA

(este poema es del año de los quesos)


Eso que esperan allí, es distinto,
y en el aire se huele que es otra cosa
( algo nunca antes visto ).

Cielo.

Una más...

Eso que traman allí tú no lo ves.

El viento, el aire,
el agua,
trampas campanas.

Envuelto en la inmensa capa escondida
( allí al borde del río )
se ve
la silueta ahogada entre medio del frío
de un joven de los años sesenta
con el pelo al viento.
Un niño que se cayó del tren
cuando quiso parar el mundo
cuando acabó la cuenta regresiva
en esos días cuando quedó la cagá.

Eso que traman allí
tú no lo ves.

Bordes.

En suspensión bajo la sombra de un árbol en el patio de una casa
abandonada
duerme un gato que piensa en su siguiente rata
-tres hombres-,
tranquilo está de ojos cerrados
junto al aroma de las flores
y el abandono de sus dueños,
junto a las abejas rodando y pataleando
sobre la tierra húmeda.
Sin importancia toma las pausas del viento
tras los cambios del tiempo
y mira todo, de un lado a otro.

Tranquilo.

Nada importa ya en la zona abandonada.

Es un zapato de ese que alguna vez fue un hombre
el tirado allí en el techo
-allí en el cielo-
por el cual alguien tiró los puños
a la cara de su hermano
motivado por el olor que escupía de su boca.
Enojo.
Es el misterio mejor guardado.

Todo lo que puede suceder son variables
de lo mismo.

Eso que traman allí
tú no lo ves.